Algo que compartir

Publicado en por vls93

Podríamos ser personas inconformistas, pesimistas y delicadas que viven en un lugar donde

prácticamente obtenemos ''todo'' cuanto buscamos con nuestros ojos, o bien, podemos ser 

personas solidarias y pensar tan sólo un momento en otras personas que carecen de tantos

recursos.

Quizás reflexiono sobre esto, por los siguientes motivos, expongo:

-La lluvia nublaba mi vista aquel día, y los charcos de agua impedían el paso

en ciertas calles, lo cual dificultaba la circulación, pero yo, me movía ágil.

Llevába prisa, debía entregar una carta en la oficina, y el reloj sin ni siquiera inmutarse

dió la sensación de gritarme: - !llegas tarde!.

Apresurándome lo más que pude, logré entregar tal papel y me dirigí sin más dilación,

al primer rincón de la calle a esperar, con suerte, a que escampase.

Eché el ojo a un hombre bastante elegante y por qué no decirlo, atractivo (como ya dije

buscamos con los ojos lo que queremos); intenté hablar con él, pero se retiró dejando

tras él, a un vagabundo bastante apenado.

Tras esta escena, como cabe lógico esperar, se me borró de la mente el hombre

perfecto y me puse a pensar en el pobre desgraciado.

Cerca de aquel hombre paseaba una mujer, al parecer prepotente, acompañada por otra,

supongo que,desgraciadamente, igualadas respecto a carácter; no las dí importancia

hasta que, una de ellas, le dijo algún infortunio al pobre, y le hizo levantar y caminar

cabizbajo.

¿Qué importaba la lluvia?, acudí tras él, y le dí un pequeño toque en el hombro, y este

asustado, reaccionó alzando sus brazos, como quien pide perdón.

La mirada de aquel hombre, logró transmitirme todas sus penas, tanto fue así, que 

comencé a llorar, y de mi propia ira, miré a esas dos mujeres y las escuché discutiendo

completas memeces, ¿De verdad las importaban las marcas de la ropa?¿Y en que tienda,

cuan grandiosa era, sus maridos compraban los manjares para sus cenas de empresa?.

No paraba de mirar al mendigo, luego a las mujeres, otra vez al mendigo y de vuelta a las

mujeres... y es entonces cuando me dije:

-Si este hombre tuviese la mitad de lo que ellas poseen, sería segun él, el mas afortunado.

No pude evitar el deseo de compartir alguno de mis bienes con él, así que le agarré del brazo:

-Buen hombre, deje que le acompañe...

 

lluvia.jpg     

''Aún puedo recordar

Cómo esa música me hacía sonreír

Y sabía que si tuviera mi oportunidad

Podría hacer bailar a esa gente

Y tal vez, ellos serían felices por un momento. ’’

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