Cierra los ojos.

Publicado en por Virginia

La observo día a día, siendo espectadora de cada una de sus hazañas, la aplaudo en cada uno de sus gloriosos triunfos y la extiendo la mano cuando la veo caer, cargando con su peso e impulsando su ligera autoestima animándola a volar en un mundo de sueños imposibles, haciéndola creer, que en ese fantasioso presente, podrían ser reales.La idolatro cuando dentro de su imaginación persiste su afán de superación, cuando sonríe tímidamente aún sabiendo que al despertar todo morirá con el estruendo de un despertador, y los deseos serán fotografiados por la retina de sus ojos, que decepcionados, lamentarán la desilusión de la realidad a la que se enfrenta.La consuelo cuando la noche se cierne durante la puesta de sol, y la arropa con su manto de estrellas y ésta comienza a llorar; proyectando a tanta oscuridad un leve rayo de luz que escenifica cada uno de sus ansiados sueños, complaciendo, brevemente, sus deseos.Reposa en ella la calma cuando, parcialmente, entorna los ojos, viviendo en el oscuro baúl de sus recuerdos, donde a ciegas, los extrae a capricho.

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