Una nota, un pensamiento

Publicado en por Virginia

Hoy escuché una canción, estaba completamente sola, y con cada acorde, con cada frase que la componía, con cada silencio, llegaba un sentimiento.
Su dulce comienzo, despertaba en mí un gran vacío al ver que a mi alrededor no había absolutamente nadie, sólo me acompañaba aquella melodía, pasajera en cuanto a tiempo, eterna en mis oídos, que aún habiendo terminado, seguía tocando para mí.
Otros sonidos acompañaban armónicamente a los viejos acordes, y formaban un conjunto enormemente bello. 
Un eco que resonaba en mi cabeza se expandía por todo el cuerpo hasta encerrarse en el corazón, un sentimiento de tristeza quiso ser visto, y decidió ocultarse en mis ojos hasta que poco a poco, se fue deslizando; formaba pequeñas gotas que al ritmo de la canción, descendían.
Cerré los ojos con fuerza, y todas aquellas que quisieron caer con delicadeza, cedieron bruscas, sin sentir la música que las había despertado.
Ahora con los ojos cerrados y en plena oscuridad, escucho la voz de aquel hombre que me dedica, con ternura, cada palabra, cada frase, cada nota…

Las notas siguen sonando, y ahora que estoy asomada en la ventana, veo la lluvia caer, veo como se forman los charcos en los que se refleja el cielo de una noche estrellada, y canturreo entre una mezcla de felicidad y tristeza:
- […] And every breath we drew was Hallelujah…

Comentar este post