Algo que compartir
Podríamos ser personas inconformistas, pesimistas y delicadas que viven en un lugar donde
prácticamente obtenemos ''todo'' cuanto buscamos con nuestros ojos, o bien, podemos ser
personas solidarias y pensar tan sólo un momento en otras personas que carecen de tantos
recursos.
Quizás reflexiono sobre esto, por los siguientes motivos, expongo:
-La lluvia nublaba mi vista aquel día, y los charcos de agua impedían el paso
en ciertas calles, lo cual dificultaba la circulación, pero yo, me movía ágil.
Llevába prisa, debía entregar una carta en la oficina, y el reloj sin ni siquiera inmutarse
dió la sensación de gritarme: - !llegas tarde!.
Apresurándome lo más que pude, logré entregar tal papel y me dirigí sin más dilación,
al primer rincón de la calle a esperar, con suerte, a que escampase.
Eché el ojo a un hombre bastante elegante y por qué no decirlo, atractivo (como ya dije
buscamos con los ojos lo que queremos); intenté hablar con él, pero se retiró dejando
tras él, a un vagabundo bastante apenado.
Tras esta escena, como cabe lógico esperar, se me borró de la mente el hombre
perfecto y me puse a pensar en el pobre desgraciado.
Cerca de aquel hombre paseaba una mujer, al parecer prepotente, acompañada por otra,
supongo que,desgraciadamente, igualadas respecto a carácter; no las dí importancia
hasta que, una de ellas, le dijo algún infortunio al pobre, y le hizo levantar y caminar
cabizbajo.
¿Qué importaba la lluvia?, acudí tras él, y le dí un pequeño toque en el hombro, y este
asustado, reaccionó alzando sus brazos, como quien pide perdón.
La mirada de aquel hombre, logró transmitirme todas sus penas, tanto fue así, que
comencé a llorar, y de mi propia ira, miré a esas dos mujeres y las escuché discutiendo
completas memeces, ¿De verdad las importaban las marcas de la ropa?¿Y en que tienda,
cuan grandiosa era, sus maridos compraban los manjares para sus cenas de empresa?.
No paraba de mirar al mendigo, luego a las mujeres, otra vez al mendigo y de vuelta a las
mujeres... y es entonces cuando me dije:
-Si este hombre tuviese la mitad de lo que ellas poseen, sería segun él, el mas afortunado.
No pude evitar el deseo de compartir alguno de mis bienes con él, así que le agarré del brazo:
-Buen hombre, deje que le acompañe...
''Aún puedo recordar
Cómo esa música me hacía sonreír
Y sabía que si tuviera mi oportunidad
Podría hacer bailar a esa gente
Y tal vez, ellos serían felices por un momento. ’’