Días blancos, noches oscuras
Me gusta el frío.
Me gusta esconderme de su viento helado,
de la nieve que acaricia y se funde
con el contacto de mi piel y la enrojece,
quizás sienta vergüenza ante tal gesto de delicadeza.
Cálido a la vez.
Bella antítesis formulada por la naturaleza,
elaborada amorosamente por la lluvia y el cariño.
Quiero sentir toda su brusquedad,
ya que el amor, me hizo de piedra.

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