Yo, peco de celos
Por sufrimiento entregó vacía el alma
destronandola de un cuerpo construido sobre espinas
forjando a fuego las heridas
que ni los años se atrevieron a cerrar.
Su corazón quedó entre brasas
sirviendo de alimento, a la mentira
confirmándole a la fiera celosa, sus inquietudes
aquellas que latentes, aguardaban.
''No es amor por poseer tu cuerpo,
si no cuerpo al que pleno, me entrego y amo.
No es envidia la que de otros tengo,
sino de mí propio, al ver que mis manos, tan pronto se hallan acariciando las tuyas''
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